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Nutrición en el embarazo

27/05/2017


La nutrición en el embarazo es uno de los elementos fundamentales para que la futura mamá pueda satisfacer de forma correcta las necesidades adicionales de su cuerpo y las del bebé en desarrollo. Primero es importante decirle adiós al mito de comer por dos. Durante este periodo, la alimentación debe cubrir las necesidades nutricionales de la madre y su hijo, de acuerdo a tres principios: aporte extra de energía para hacer frente al crecimiento del feto y a los cambios del organismo de la mujer; mantener un equilibrio entre los macronutrimentos (entre 50 y 55% de las calorías deben provenir de hidratos de carbono y 30% de las grasas); y aumentar el consumo de proteínas, asegurando el aporte de los aminoácidos que necesita para la formación de los tejidos fetales.

No se trata de comer el doble. Si la mujer tiene un peso adecuado al inicio de la gestación, no necesitará calorías extras durante el primer trimestre. Durante el segundo trimestre, el bebé requiere 340 calorías más por día y alrededor de 450 calorías adicionales diarias durante la última etapa. Para llevar un embarazo saludable, es necesario que tenga una alimentación balanceada, integrando los 3 grupos de alimentos, pero, sobre todo, más hierro, calcio y ácido fólico, los tres elementos fundamentales que necesita para cuidar su salud y la del bebé. El hierro ayuda a que los glóbulos rojos lleven oxígeno al bebé. Lo puede consumir en tabletas o a través de alimentos que lo contienen de forma natural como: carnes rojas, verduras verdes, cereales integrales, frutos secos; productos de origen animal como hígado, huevo, pescado o sardina; y leguminosas como frijoles, garbanzos y lentejas.

El bebé en desarrollo también necesita calcio para tener huesos y dientes fuertes y desarrollar su corazón, nervios y músculos. La mamá lo puede consumir a través de productos lácteos como leche, yoghurt y queso. Oleaginosas como almendra, nuez y cacahuate; verduras como brócoli, espinaca, lechuga, albahaca, cebolla, berros, perejil y acelgas; y leguminosas como lentejas, soya, garbanzos y frijoles negros.

Fuente:

https://www.unicef.org/lac/consejos_nutricion_full.pdf

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